Empresa
Construimos software que tiene que seguir funcionando
Casi todos nuestros clientes llegan después de haber probado tres herramientas del mercado y de haber descubierto que ninguna hace exactamente lo que su negocio necesita.
Cómo empezó
Aurel empezó con un encargo muy concreto: un negocio que estaba perdiendo clientes porque los mensajes le llegaban a las once de la noche y no había nadie para contestarlos. Montamos el sistema, funcionó, y al poco el siguiente cliente pidió prácticamente lo mismo. El siguiente también.
Ahí aprendimos lo que hoy es nuestra forma de trabajar. Casi todo empieza como un encargo a medida y, cuando el mismo problema aparece una y otra vez, deja de tener sentido resolverlo desde cero. Entonces lo convertimos en producto, le ponemos precio público y lo vendemos por su cuenta.
Qué puedes esperar
No facturamos bolsas de horas ni te colocamos un equipo para irnos después. Acordamos qué hay que construir, cuánto cuesta y para cuándo, y ese número no se mueve porque a nosotros se nos haya complicado.
Y decimos que no bastante más de lo que dice que sí un comercial. Si lo que necesitas ya existe hecho y cuesta treinta euros al mes, te lo diremos en la primera llamada y nos ahorraremos un proyecto que no debía existir.
Dónde estamos
En España, y trabajamos en remoto con clientes de toda la península. Los sistemas que construimos y los datos que manejan se quedan en servidores europeos bajo nuestro control, con contrato de encargado del tratamiento y cumplimiento del RGPD desde el primer día.
Al frente
Hablas con quien decide
Hables con quien hables, hablas con alguien que decide. Quien te atiende en la primera llamada es quien va a coger el teléfono dentro de un año, y quien dirige el proyecto está en la conversación desde el principio, sin gestores de cuenta que te pasen a otro en cuanto hay que decidir algo.
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Juan Iznardo
Ingeniero informático · Dirección técnica
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Hugo De Esteban
Ingeniero informático · Dirección de operaciones
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Iván Moar
Dirección comercial
Honestidad por delante
Cuándo no deberías trabajar con nosotros
Preferimos perder el proyecto en la primera llamada que a mitad de camino.
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Lo que necesitas ya existe hecho
Si tu problema lo resuelve una herramienta de catálogo por treinta euros al mes, te lo diremos en la primera llamada y no habrá proyecto. Construir a medida algo que ya existe es tirar tu dinero.
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Nadie de tu equipo puede dedicarle tiempo
Necesitamos unas horas de alguien que conozca de verdad el proceso que vamos a automatizar. Sin eso construiremos lo que nos imaginamos nosotros, que rara vez es lo que hace falta.
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Necesitas que esté para la semana que viene
Un proyecto pequeño son entre una y tres semanas. Si la fecha no se mueve y el alcance tampoco, mejor que se lo encargues a otro.
¿Tienes un problema que ninguna herramienta te resuelve?
Cuéntanoslo en una llamada de veinte minutos. Salimos de ahí con una idea clara de si esto se construye, cuánto cuesta y cuánto tarda. Si no lo vemos, te lo decimos.