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Empresa

Cómo empezó

Aurel empezó con un encargo muy concreto: un negocio que estaba perdiendo clientes porque los mensajes le llegaban a las once de la noche y no había nadie para contestarlos. Montamos el sistema, funcionó, y al poco el siguiente cliente pidió prácticamente lo mismo. El siguiente también.

Ahí aprendimos lo que hoy es nuestra forma de trabajar. Casi todo empieza como un encargo a medida y, cuando el mismo problema aparece una y otra vez, deja de tener sentido resolverlo desde cero. Entonces lo convertimos en producto, le ponemos precio público y lo vendemos por su cuenta.

Qué puedes esperar

No facturamos bolsas de horas ni te colocamos un equipo para irnos después. Acordamos qué hay que construir, cuánto cuesta y para cuándo, y ese número no se mueve porque a nosotros se nos haya complicado.

Y decimos que no bastante más de lo que dice que sí un comercial. Si lo que necesitas ya existe hecho y cuesta treinta euros al mes, te lo diremos en la primera llamada y nos ahorraremos un proyecto que no debía existir.

Dónde estamos

En España, y trabajamos en remoto con clientes de toda la península. Los sistemas que construimos y los datos que manejan se quedan en servidores europeos bajo nuestro control, con contrato de encargado del tratamiento y cumplimiento del RGPD desde el primer día.

Equipo

  • Juan Iznardo

    Ingeniero informático · Dirección técnica

    LinkedIn
  • Hugo De Esteban

    Ingeniero informático · Dirección de operaciones

  • Iván Moar

    Dirección comercial

  • Gonzalo Planter

    Dirección comercial

Cuándo no deberías trabajar con nosotros

  • Lo que necesitas ya existe hecho

    Si tu problema lo resuelve una herramienta de catálogo por treinta euros al mes, te lo diremos en la primera llamada y no habrá proyecto. Construir a medida algo que ya existe es tirar tu dinero.

  • Nadie de tu equipo puede dedicarle tiempo

    Necesitamos unas horas de alguien que conozca de verdad el proceso que vamos a automatizar. Sin eso construiremos lo que nos imaginamos nosotros, que rara vez es lo que hace falta.

  • Necesitas que esté para la semana que viene

    Un proyecto pequeño son entre una y tres semanas. Si la fecha no se mueve y el alcance tampoco, mejor que se lo encargues a otro.